Megan
Me adentro al salón y miro a mi amiga que intercambia un par de palabras con una de las chicas que está arreglando el cabello de una clienta. El lugar se ve bastante bien, al cruzarnos su mirada es de total sorpresa.
—Amiga —corre hasta donde estoy—. Qué gusto verte, ¿cómo te sientes?
Tamy luce un tanto cansada, su piel está pálida, tiene el aspecto de no haber podido dormir en bastante tiempo.
—Bien… estoy de vuelta y ¿cómo va todo aquí?, ¿has tenido mucho movimiento?—ella bufa
—Basta