POR AURORA
– NO TE ATREVAS A TOCARLA MIRANDA, PORQUE SI LO HACES CRÉEME QUE TE VAS AREPENTIR POR EL RESTO DE TU PUTA VIDA.
La mujer que ahora sé que se llama Miranda empieza a llorar y se lanza a los brazos de mi hermano.
– Nicolás mi amor, esta mujer me golpeó, yo solo me estaba defendiendo – dice la mujer con lágrimas de cocodrilo – además esta diciendo puras estupideces.
Mi hermano la aleja de su cuerpo y camina hasta donde estoy y me toma del rostro con ambas manos.
– ¿Estas bien princesa?