POR AURORA
Me encuentro en mi casa, acostada sobre mi cama, mientras abrazo a mi bebé.
A lo lejos puedo escuchar como mi teléfono suena y suena.
Suelto un resoplido.
¿Es qué acaso no se cansa de tanto llamar?, me pregunto.
Si, sé que fue un poco inmaduro de mi parte no escucharlo, pero es que.... Me mintió.
Y si lo dejo pasar solo así, sin darle su escarmiento, lo volverá hacer.
Así que esto es para que aprenda a no mentirme.
Escucho como la puerta de mi habitación se abre.
– Hora de cenar muñe