El correo.
Con aquel rostro de felicidad completa y sin importarle nada en la vida, Daniel comenzó a responderle a Zoé.
-Qué pequeño es el mundo, hoy precisamente le he hablado a un gran amigo sobre ti, le decía que me habías abandonado, que seguramente ya no me querías y que ni te acordabas de mi, le hablé de Danielito y que me hacías reír.
Que eres una mujer increíblemente fuerte y valiente.
Estoy seguro que en esa nueva empresa te irá de maravilla, ya sabes que lo que necesites, acá tienes un amigo, es