Duncan me cogió de la mano, marchandonos de la cocina hacia el salón, dejandome pasar primero a mi como todo un caballero o como todo un cabrón, no lo se bien.
— ¿Qué te pasa Alex?¿a qué viene ese cambio en ti? – pregunto
— Os escuche hablar ayer a Carlos y a ti en el despacho —le dije- escuche como le decias que el sexo conmigo era maravilloso y que era un aliciente y un incentivo para la pareja, pero que ya no me amabas ¿eso es lo que siempre he sido para ti?¿un simple aliciente?¿un acuerdo,