101/ REGRESO A CASA
Gio abrió la puerta del copiloto de su coche y sin dejarme en el suelo, me introdujo dentro del vehículo enseguida, marchandonos los dos de aquel horrible lugar, parando su vehículo en la misma puerta de urgencias del hospital. El hombre que me salvó la vida, enseguida bajó del vehículo, entrando deprisa en urgencias, regresando con dos enfermeros y una silla de ruedas, llevándome a una sala, en la que esperamos unos minutos para que viniera el médico para examinarme, poniendome enseguida una e