Emill, con los dientes apretados le había llamado la atención a su hermano, lo primero que le dijo fue que no dejara notar que estaba bajo los efectos de la cocaína, y era lo primero que hacía.
— Degel... Tus ojos... Tus ojos se ven más grandes de lo normal. — Dijo Violeta, mientras observaba los hermosos ojos azules agrandados del atractivo hombre.
— Eso es para verte mejor, nena, pero todo está bien, continuemos con la boda, apenas puedo esperar para ser tu esposo por todas las leyes.
La