Un giro inesperado con el bebé de Estefanía.
En una cama apartada en el área de urgencias, Estefanía yacía con una intravenosa puesta y una bolsa de sangre que le estaban transfundiendo.
Ella estaba bastante débil, eso no se podía negar, pero su objetivo no había cambiado.
Unos pasos se escucharon avanzar hasta su cama. Sus ojos verdes se abrieron, era su perfume, ahí están él de pie junto a ella.
— Lenín... Viniste a verme. Lo siento... te he extrañado tanto, solo quería verte, que te preocuparas un poco por mí.
— Que remedio