El mafioso está siguiendo a Domenica.
Por unos momentos la mirada azul zafiro de Lenin Volkov, y la mirada miel, de Charles Johnson, se cruzaron. No hacía falta decir mucho.
Lenin desafiaba al mafioso, y el líder de los Krays, lo desafiaba a él. Un duelo de titanes sin tregua. Uno era el esposo, y el otro un pirata que le quería robar a la mujer al CEO ruso.
El empresario se dió la vuelta con su mujer, y dijo:
— Bloqueenlo. — Esa fue la órden seca que dió el hombre antes de llevarse con él a su esposa.
De camino hasta el