Buscando a la prometida prófuga.
El padre Montana, era un hombre extremadamente práctico, no se complicaba con nada, si debía correr las cosas de tajo, pues así lo hacía, no daba segundas oportunidades a nadie sin excepción. Pero con respecto a sus hijas y estás cuestiones de pareja, estaba en blanco.
— Oh... Mi pequeña, si sabes que él no te ha engañado, y que esa chica solamente quería herirte, provocarte y hacerte sentir exactamente como te sientes ahora... Entonces, tienes que usar la cabeza y no darle el gusto de separar