— Estoy dispuesto a pagar el doble de lo que te paga Valença Global.
Helena soltó una risa incrédula.
— Has perdido la cabeza.
— Tal vez.
La respuesta llegó de inmediato.
— O tal vez sé exactamente cuánto vales.
Helena permaneció en silencio durante algunos segundos.
Observando las luces de Manhattan.
Observando la ciudad que había cambiado su vida.
Luego respiró profundamente.
— Ricardo.
— ¿Sí?
— Reconozco que soy una excelente profesional.
Su voz salió firme.
Segura.
— Y reconozco que valgo m