La mañana comenzó con un mensaje de Gabriel.
Directo.
Como siempre.
"Paso a buscarte a las siete y media."
Helena leyó el mensaje mientras terminaba su café.
Sonrió involuntariamente.
Porque aquello ya se estaba convirtiendo en una rutina.
Y no estaba segura de si le gustaba esa idea.
A las siete y media en punto, un Rolls-Royce Phantom negro se detuvo frente al edificio.
El conductor bajó inmediatamente.
Abriendo la puerta trasera.
Helena todavía no lograba acostumbrarse a aquello.
Ni al coche