Angie
Ella estaba en la sala, con la mirada fija en la pared descascarada que parecía un mapa de ruinas. La luz de la tarde entraba como un suspiro cansado, tiñendo todo de un gris melancólico. Se abrazaba el estómago con ambas manos, como si quisiera proteger el pequeño universo que crecía dentro de ella, y murmuró con voz quebrada: —Como siempre, uno espera de los demás… y yo esperé mucho de él. Y él me dejó esperando.
Las lágrimas le corrían por las mejillas, cayendo sobre su vestido como go