CAPÍTULO TRECE: UNA OFERTA INACEPTABLE.
Matthew Vaughn.
El motor del coche rugía mientras me acercaba a la mansión. No recuerdo nada del trayecto; mi mente era una niebla de furia, una tormenta que me quemaba desde adentro.
Las palabras de mi padre se repetían una y otra vez en mi cabeza: “Lo perdí todo… la única solución es el matrimonio”. La mentira era tan grande que casi se sentía real, tan convincente que, por un momento, me sentí el hijo que debía obedecer. Pero la rabia no me dejaba se