CAPÍTULO TREINTA: CONEXION EN ÉXTASIS.
Matthew.
La luz tenue de la habitación estaba encendida y pude ver con claridad cómo Alice se estremecía sobre el colchón. Se encontraba tendida en la cama con los brazos abiertos y las manos en puños, arrugando la sábana mientras gemía. Su rendición era total, y eso alimentaba mi deseo.
Lameaba su sexo, pasando la lengua arriba y abajo, una y otra vez, para luego centrarme en un punto fijo: su clítoris. Con la punta de la lengua lo estimulé y, abruptament