Estuvimos en aquel club hasta altas horas de la madrugada, bebiendo riendo y hablando de anécdotas incluido Mario, que con alguna bebida de más en su cuerpo, también conversó con el grupo, Cuando ya nos íbamos a marchar, Sandra se marchó con David, ya que sentía que no estaba en condiciones de conducir su coche, marchandose con David y Sandra nuestra amiga Viki, quedando Mario y yo, ya que Alicia se marchó con Leandro.
— Sube te llevo a tu casa — me dijo Mario
— No gracias, llamare a un taxi pa