Cuando escuche las palabras de Mario, ya no sabia que hacer, aunque me dolía todo lo que me hizo, sabía que el pasado debía dejarlo atrás y que Mario tenía razón, ya que Sandra cuando me llamaba me lo decía, que Mario estaba mal por no encontrarme, por no saber dónde estaba diciéndole a todo el personal del hotel que yo ya era su esposa con mucho orgullo, pero que al no encontrarme, se hundió y no quiso saber ya nada del mundo, pero después de lo que me hizo pasar, yo ya no creía en nada ni en