Ese dia y gracias al médico que nos dejó quedarnos, la pasamos en aquella sala mi amiga Sandra, Claudia y yo, alternándose para bajar a la cafetería a comer algo, cuando llegó la noche, el medico entro en la sala dirigiéndose hacia a mi
— Creo que estarás cansada, vete a casa ya que yo tengo guardia esta noche y puedo avisarte si sucediera algo — me dijo
— No me voy, no me atrevo a marcharme tranquila y que le pase algo, si mi hermana se me va, quiero que de el último de sus suspiros entre mis