52/CUESTION DE HORAS

Me volví a sentar en la silla tapando mi cara con mis manos llorando sin consuelo aunque senta los brazos de Mario en mi cuerpo abrazándome, mientras yo movía la cabeza negando lo que ya era evidente, cuando ya me calme un poco, me di cuenta de que el médico no estaba en la sala, me levanté de la silla para acercarme a donde estaba mi hermana dormida, cogiendo sus manos y besando sus mejillas,

— Bueno Julie, lo has conseguido cariño, ya estás con papá y mamá, diles que los echo mucho de menos
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