86| Ahogar la evidencia.
Adrián se agarró con fuerza al borde de la ventana, pero los otros cuatro no tuvieron tanta suerte y perdieron el equilibrio, cayendo por todo el puente de mando. Percival, que apenas estaba literalmente aprendiendo a caminar, se golpeó la cabeza, su cuerpo se restregó contra el suelo y golpeó la pared del fondo.
— ¡Lemuria, maniobras evasivas! — gritó Francisco hacia la tablet.
La inteligencia artificial no respondió nada, pero cuando el siguiente misil fue lanzado desde la nave que se acerca