Adrián no quiso ser el que le diera la noticia al con del rey que parecía más que asombrado: asustado, triste. Adrián permaneció cerca de la ventana, observando cómo el sol comenzaba a recorrer el océano. Ya era entrada la mañana. Tenía hambre, cansancio y sueño. Lo único que quería era acurrucarse en la cama al lado de Hannah y su bebé, pero tenían aún algo muy importante por hacer.
Pasó al menos una hora. Entre Dahiana e Ismael le explicaron al hombre que era un clon, que era el clon de un re