87| A casa.
Adrián cerró los ojos y se cubrió el rostro con las manos cuando la llamarada que se alzó sobre él destruyó el dron muy cerca. La explosión se dirigió a toda velocidad hacia su cuerpo. Fragmentos del dron golpearon la armadura que recubría la ametralladora, pero el fuego, intenso y violento, se extinguió tan rápido como había comenzado, sin causarle ninguna herida.
Adrián apoyó nuevamente las manos sobre la metralleta y movió el artefacto pesado en otra dirección. Otro de los drones había dispa