El amor está en el aire.
Rodrigo cerró la carpeta con el último informe financiero que revisaron mientras los miembros del consejo abandonaban la sala de juntas uno a uno.
Habían sido casi tres horas de reuniones ininterrumpidas, cifras, inversiones y decisiones que moverían millones de dólares para el Grupo Ivanov.
Cuando por fin quedó solo, un pequeño golpe en la puerta llamó su atención.
Se trataba de su profesional secretaria, y el bebé Rodríguez.
— CEO Ivanov, ¿Podemos entrar? — Preguntó la eficiente se