La familia ha crecido.
Los años pasaron más rápido de lo que cualquiera de ellos había imaginado.
La mansión, que alguna vez había estado llena de silencios, reuniones peligrosas y decisiones que podían cambiar el destino de familias enteras, ahora estaba dominada por risas infantiles, juguetes esparcidos por los pasillos y pequeños pasos corriendo de una habitación a otra.
Los bebés habían crecido.
Y con ellos, también habían cambiado sus padres.
Katherina estaba frente al enorme ventanal de la sala, obser