Los verdaderos culpables.
La acusación contra Alejandro y Eliester había caído sobre sus familias como una bomba.
Los dos muchachos permanecían sentados en la enorme sala de estar de la residencia de sus padres, mientras sus padres escuchaban atentamente cada detalle de lo ocurrido en el colegio.
Rodrigo Ivanov, permanecía de pie junto al ventanal, con los brazos cruzados y el rostro endurecido.
Frente a él, Liam Rodríguez, revisaba lentamente el expediente que el colegio les había dado.
— ¿Entonces? — Pregun