EL CEO CAPRICHOSO Y LA CAMARERA NO SE SOPORTAN
EL CEO CAPRICHOSO Y LA CAMARERA NO SE SOPORTAN
Por: AZAHARA
1/ Carta Sorpresa

Estaba acercandome a mi casa con ganas de darme un baño y meterme en la cama, Desde que perdí a mis padres, hay veces que me gustaría no volver a lo que llame un dia mi hogar, dentro me siento muy sola y todo está en silencio, pero tengo que seguir yo sola adelante, porque hay que pagar alquiler y los gastos que ha veces ni me llega para pasar hasta fin de mes, pero bueno porque me dieron la vida mis padres y se los debo a ellos, por eso tengo que seguir hacia adelante, siempre pensando que habra alguien peor que yo. Entré por la portería viendo que tenía una carta del ayuntamiento, subí los dos pisos, abri la puerta y entré en mi casa, abri la carta que aún la tenía en mis manos, quedándome tan atonita al leerla que pensaba que me iba a dar algo.

—-- ¿Me embargan la casa? —- pense para mi misma

—-- No, no me van a echar de mi casa, solo debo algún recibo que otro y tampoco es tanto el dinero que debo para que me embarguen, esto será una broma —- dije en voz alta, pues estaba como siempre sola en mi casa. 

Deje la carta encima de la mesa para que al día siguiente no se me olvide, entre en el cuarto de baño , me duche y directamente me tumbe en la cama para dormir. Pero esa noche casi no pude pegar ojo, esa carta que recibi, me cambió la tranquilidad que tenía. Al día siguiente, lo primero que hice fue acercarme al ayuntamiento, quería una explicación de porque me embargaba y ellos tenían que darme la explicación.

—- Mire señorita Robledo, debe desalojar la casa el día que le pone, porque la empresa que ha comprado el terreno la necesita para construir un centro educativo, además de que usted debe mucho dinero de los alquileres, siento que se quede en la calle, pero nada puedo hacer —-- me dijo la secretaria del alcalde.

—- No pienso dejar mi casa, ¿quien ha comprado el terreno? me van a escuchar muy clarito esos señores, porque no pueden hacerme esto —- gritó.

—- Señorita por favor márchese o me obligará a llamar a seguridad para que la echen—- me respondió

Me marché del ayuntamiento muy furiosa, me fui directamente al bar donde trabajaba y cuando entre, me fije que habían dos mesas juntas y unos cinco hombres bien vestidos con trajes muy caros hablando sobre unos planos que tenían encima de la mesa, me acerque un poco viendo que eran los planos del terreno de mi casa y donde la destruirán. Entre en los vestuarios para cambiar mi ropa, mirandome mi amiga Victoria.

—-- ¿Qué te sucede Bianca? hoy vienes muy seria al trabajo, ¿has visto a estos cinco hombres trajeados? son guapisimos ¿no te parece? — me pregunto.

—- Si muy guapos, pero uno de ellos tiene que ser el jefe, Viki van a tirarme de mi casa, para que esos palurdos que hay fuera monten un centro de noseque —- le dije muy furiosa.

—- Bianca tranquila, a lo mejor te has equivocado, se nota que son CEOS, no vayas a meter la pata — me avisó, pero me daba igual, se que vi bien los planos y era el terreno donde está mi casa.

Una vez que me cambie de ropa, mi jefa me llamó, me acerqué a ella para saber que necesitaba

—- Bianca acercate donde estas los cinco CEOS, coge los vasos vacíos y llevales estas cervezas, menos uno que quiere un café solo, anda guapa —- me dijo

Coji la bandeja sonriendo, ¿por qué? no lo se, pero acerque la bandeja a la mesa, primero deje las cervezas, recogí los vasos vacíos, pero el café se me cayó encima del plano, y de uno de los Ceos, levantandose este rápidamente pues le queme la entrepierna.

—- Eres una torpe, ¿sabes cuanto me cuesta este traje? — me pregunto.

—- Seguro que más que dejar a una pobre chica en la calle, no lo cree —- le grite, mirándome el hombre que había a su lado sonriendo.

—-- ¿Cómo te llamas morena? — me pregunto el que sonreía.

—- Bianca señor, Bianca Robledo y vivo en la casa donde ustedes van a montar su circo —- le dije viendo como se reían los demás CEOS..

—- Me gusta esta chica, no tiene pelos en la lengua Mark — dijo uno de ellos.

—- ¿Estais locos? esta torpe me ha quemado los huevos y encima os reís de las tonterías que dice —- dijo al que le cayo el cafe.

—- Tranquilo Matheu, la señorita no lo ha hecho a posta, solo que se le ha caído, anda ves a casa y cámbiate de ropa —- le dijo el que se llamaba Mark.

—- Señorita, ¿dice que esta su casa en estos planos? —- me pregunto

—- Sí señor, y si la quieren tirar, me van a tener que sacar a mi primero, porque no quiero quedarme en la calle por eso no me parece justo que la tiren — le reproché.

—- Bueno, aún no se va a hacer, señorita escúcheme  ¿podemos cuando termine de trabajar hablar? Me llamo Mark y soy el CEO y el arquitecto de este plano ¿que me dice?¿hablamos tranquilamente cuando termine? — me pregunto.

—- No lo se, usted se creerá un señor muy importante y lo comprendo, pero yo no tengo a nadie para que me eche una mano, si me va a decir que mi casa se queda donde está, bien quedamos —- le dije estirando el cuello como hacen las celebrities  en las pasarelas

Mi jefa enseguida se acercó a la mesa, al ver que tardaba en recogerlo todo y encima había manchado el traje a uno de los CEOS.

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