Mientras tanto, Andrei observaba todo desde las sombras, moviendo las piezas de su juego con precisión. Había logrado adquirir una parte significativa de las acciones de la empresa Cartier, y su objetivo final estaba claro: convertirse en el único director de todas las empresas de la familia.
Andrei sabía que Brith estaba al borde del colapso, y planeaba aprovecharse de su debilidad. Con una sonrisa fría, se recostó en su silla de cuero en su oficina, mirando por la ventana.
“Todo está saliendo