Encendió el motor y condujo directo hacia la casa de sus padres. Sin embargo, al llegar, se sorprendió al encontrar allí a su tío y a su tía, los padres de Antony.
—Tío, tía —los saludó, abrazándolos a ambos—. ¿Cuándo llegaron?
—Anoche —respondió la señora Brianna, madre de Antony—. Nos quedamos en casa de Antony.
Altezza frunció ligeramente el ceño.
—¿Han venido solo ustedes? ¿Dónde está Flavia?
—Sí, solo nosotros —contestó ella—. Flavia decidió quedarse en casa de una amiga.
Hizo una pequeña