—Estoy segura de que fuiste tú quien empezó a coquetearle. Te encanta soltar frases dulces y poéticas a cualquier mujer que se te cruce —lo pinchó Claire, mientras Letizia asentía de acuerdo.
En ese momento, Gian regresó con varias botellas de cerveza fría y las dejó sobre la mesa.
—Coquetear y declararse no es lo mismo, ¿verdad, señora? —murmuró Altezza, jugando con los dedos en la sien de Adaline.
—¿Entonces fue Adaline quien se te declaró primero? —Gian se dejó caer dramáticamente sobre un b