Sr. Quirino:
Adaline. Soy yo, Altezza.
Adaline se quedó inmóvil, como si el tiempo se hubiera detenido a su alrededor. Sí, le había dado su número de teléfono y sus redes sociales, tal como él le pidió… pero jamás imaginó que Altezza la contactaría directamente. Hasta ahora, todo entre ellos siempre había pasado a través de Duncan o de su secretaria.
Tal vez porque ella no respondió de inmediato, Altezza volvió a enviar otro mensaje.
Sr. Quirino:
¿Podrías venir a mi despacho a la hora del almue