37-Espera...
Desde muy temprano, la madre de Nas estuvo insistiendo en que necesitaban salir, despejarse, hacer algo “normal”. Y aunque Nas no tenía ánimos para nada, terminó aceptando solo para evitar otra conversación incómoda sobre su encierro y su desaparición.
Durante el trayecto en auto, el silencio volvió a instalarse entre ambas.
Nas observaba distraídamente las calles pasar detrás de la ventana mientras su madre conducía, lanzándole miradas de reojo de vez en cuando, como si intentara encontrar el