44-Un rostro conocido.
Dom Atravesó el pasillo privado hasta llegar a su despacho. Apenas cerró la puerta detrás de sí, el ambiente elegante y silencioso le permitió bajar un poco la guardia. Aflojó el nudo de la corbata y tomó el teléfono inmediatamente.
La llamada apenas sonó dos veces antes de que ella respondiera.
—¿Dom?
Solo escuchar su voz hizo que la tensión de sus hombros disminuyera ligeramente.
—¿Estás sola? —preguntó él mientras servía un poco de whisky.
—Sí.
Hubo un pequeño silencio. Nas respi