47- Traiciones cercanas.
Nas caminaba junto a Oshlo por el patio trasero, sintiendo que cada paso la alejaba más de la seguridad de su hogar. Avanzaba con calma, como si estuviera dando un paseo cualquiera, mientras luchaba por contener el temblor de sus manos.
Su madre seguía arriba, dormida, ignorando por completo el peligro que acababa de atravesar la puerta de su casa.
—Más rápido —ordenó Oshlo sin mirarla.
Nas apretó los dientes.
No quería ir con él.
Pero tampoco podía arriesgar la vida de su familia.