Isabella estaba de pie en la puerta de embarque. La ciudad nueva esperaba del otro lado del control de seguridad. No estaba huyendo. Se estaba mudando. Había una diferencia.
Había estado callada durante meses. El vínculo con Aldric estaba cortado. La historia de prensa había fracasado. No estaba destruida. Simplemente era irrelevante. Eso era lo que más temía.
El ruido de la terminal la presionaba desde todos lados. Ruedas de maletas pasaban rodando. Anuncios crepitaban arriba. Sintió la correa