Dante se lo llevó el lunes por la mañana.
No el enlace, que ella ya había visto. Las implicancias del enlace, que él había estado catalogando desde el domingo por la noche y que presentó con la eficiencia de un hombre que entendía que la información sin interpretación era solo la mitad de útil de lo que podía ser.
Se sentó frente a su escritorio y expuso el panorama. La foto había sido tomada por otros dos medios durante la noche. Uno había enlazado con el perfil del divorcio de hacía dos años.