53. NO TE PUEDO OLVIDAR
Mientras que Mathew era observado por Alicia atentamente, Roberto estaba por llegar a su apartamento, el que compartía con Annie, solo cuando ella no estaba en misiones. El lugar estaba en silencio y sumido en una profunda oscuridad, sin embargo no era un silencio tranquilo, era uno roto.
Las cosas estaban en el suelo, vidrios partidos, un cuadro torcido colgando apenas de un clavo, un cojín desgarrado.
Y en medio de todo ese desastre… Annie.
Sentada en el piso, con las piernas recogidas contra