30. NO ME ENGAÑES
Lo que sucedía en la habitación de ese hotel, estaba rompiendo todos los esquemas que Mathew conocía, estaba viviendo un sueño, se divertía con Alan, que era un niño inteligente y calmado pero con una imaginación que parecía no tener limites, estaban disfrutando de la piscina, de comer dulces, de dormir fuera del horario y de leer libros, porque Mathew amaba leer y había comprado un par de ejemplares para niños que habían terminado de leer más pronto que tarde.
No era lo que Alicia esperaba, e