23. LA RUTINA Y LAS NOTICIAS
Mathew podría haber tomado cartas en el asunto, detener a su padre, pero no tenía poder, no podía hacer nada para parar a un hombre que no tenía frenos. O tal vez sí, pero su miedo era más grande que el deseo y el amor.
La cena había terminado peor de lo esperado, pues luego de que su padre anunciara frente a Alicia que era la celebración por su supuesto compromiso con aquella inocente chica, se desató un infierno.
—¿A qué juegas? —pregunto con brusquedad Mathew una vez que Alicia dio la espal