Todos en la sala se quedaron unos momentos en silencio, todos ellos deseaban un hijo con sus esposas, y ya lo tenían, Pero el Jeque no mostraba interés en tenerlo.
— Así es, por ahora solo quiero disfrutar de mi esposa, de su atención y su amor, no hay nada que me importe más que eso.
El magnate se mostraba muy seguro de mi querer ser padre. Lo que seguía lastimando a Monserrat.
Los exitosos y jóvenes CEOS, y sus esposas notaron un dejo de tristeza en la hermosa mirada azul de la bella