Soy estéril, no puedo darte un bebé.
Todos los que escucharon se quedaron paralizados, se preguntaban cómo era posible que ese poderoso magnate hiciera una confesión tan fuerte delante de todos, no le había importado mantener su orgullo, además de que como Jeque su descendencia era muy importante.
— ¿Qué estás diciendo...?
Monserrat palideció, no se esperaba escuchar esa dura confesión de su marido, mucho menos en pleno evento, no entendía nada, solo sentía que el pecho le dolía.
— Como escuchaste, siento no haberte dicho