La señora Ali está molesta.
Las palabras de su preciado hijo dejaron al Jeque Selim clavado en su sitio. Definitivamente la descendencia para ellos era muy importante, no era algo que pudieran obviar así como así.
— Alejandro... ¿Pero... estás seguro? Lo que dices es tan... Extremo, tan duro.
— Lo sé, es lo más terrible que le puede pasar a un hombre como nosotros.
— Lo es, es un asunto bastante delicado. Uno que no puedes tomar a la ligera.
— Como no saberlo si es precisamente la razón por la cual soy lo que