El padre de Adriano llegó, las esposas todavía no podían creer que Dante tuviera a ese hermano, Dariana y Casy, estaban impresionadas, Aithana había ido un momento al baño, y después llegaba ese hombre tan elegante, desafiando al señor Ferreti
— Quise venir a apoyar a Dante, ¿espero que no te moleste, Ferreti
— No era necesario De Luca, no debiste molestarte — El mafioso, respondió secamente
— No es molestia para mí, Dante es como mi hijo, no te olvides que lo crié por unos años y le