Mundo ficciónIniciar sesiónImperio.
Sentí que el corazón se me saldría por la boca al ver a Ofelia sosteniendo su vientre con una mano y con la otra sosteniéndose al barandal para no caer. Su rostro reflejaba miedo y dolor, seguramente era lo mismo que ella podía observar en mi propio rostro.
—¡Tristán ve por el auto! —grite rápidamente antes de acercarme a Ofelia.
—No lo soporto mamá, duele, duele much







