Mundo ficciónIniciar sesiónImperio.
El alma me volvió al cuerpo por la tarde de aquel día, cuando lo vi regresar. Sin embargo, él se negó a hablar conmigo, podía ver en sus ojos el dolor que tontamente le había causado. ¿No podía ser más tonta?, me recriminé ¿Cómo había podido compararlo con Valerio? Había sido una reverenda estupidez de mi parte y aun así…
—Tristán







