En un restaurante al norte de la ciudad, Vladish se encontraba con la persona que manejaba la fundación que ayudaba a que niños sin dinero recibieran atención para su enfermedad.
— Señor Drak, es un placer conocerlo, yo soy Bruno Aranza, soy quien dirige la fundación Niños con salud.
— Mucho gusto, mi hijo y yo hemos venido a tratar con usted, así que cuénteme en qué consiste todo.
El hombre comenzó a contar todo lo que hacían con mucho entusiasmo, quería convencer al imponente hombre que tenía frente él de ayudar a esos pobres niños desamparados.
De pronto el vampiro Darío llegó. Vladimir no se esperaba que viniera.
— Tío Darío, ¿A qué has venido?
— Vine a traerle a tu padre la información que me pidió. Vladish, todo está en regla, los recursos que llegan a la fundación si son utilizados en medicinas y tratamientos para los niños, de hecho hace falta mucho dinero para que sean atendidos antes de que sus enfermedades avancen y mueran.
El director de la fundación estaba