Vladish se lleva a Elizabeth.
El rey de los vampiros no perdió más el tiempo, él hizo dormir a la bella platinada, no quería que lo viera en ese momento, no es que fuera a perder su atractivo, pero si cambiaría algunas cosas.
De su espalda salieron dos alas negras, alas que nunca mostraba a nadie, era su secreto mejor guardado. Su mirada se oscureció, dos colmillos se asomaron por sus carnosos labios, el sin duda aterraría a la doctora si lo viese así, con esa aura tan letal e infernal. Recogió en sus brazos a Elizabet