No seré tu juguete.
El corazón de Elizabeth se hizo pedazos al ver al rey besando a la delta, esa loba que había intentado asesinarla, entonces para él no había sido nada, se lo dejaba pasar porque era su prometida, porque sería su próxima luna.
Los momentos de pasión que tuvieron más temprano no habían significado nada para él, en cambio ella se había entregado al lobo en cuerpo y alma.
— Pero que estúpida he sido, solamente fuí su diversión, su desahogo sexual como dijo ese vampiro, los lobos de dejan lle