No... No puedo casarme contigo.
Marina, no entendía por qué le parecía tan extraordinariamente atractivo ese hombre de bellísimos ojos morados, piel algo pálida, y una imponente aura a pesar de verse tan jóven.
Lo que ella no sabía era que el despiadado vampiro estaba haciendo uso de todo su autocontrol para no asesinar al tipo que ella tenía tan cerca.
— Está noche mi novia me invitó a cenar para conocer a sus padres. Soy Franco Silva, mucho gusto...
— Vladimir Drak, ese es mi nombre.
Por supuesto que el vampiro n