El día del compromiso ha llegado.
Los pocos días que faltaban para la celebración del compromiso pasaron casi en absoluto silencio.
Elizabeth se había negado a ver al Alfa, ella no quería hablar con él después de lo que había escuchado. El rey pretendía mantenerla cautiva, no le iba permitir regresar a su trabajo, mucho menos a vivir a su mundo, quería tenerla bajo su techo viviendo de una forma tan vergonzosa, entre las sombras, y con otra mujer como su esposa.
La doctora que había pensado que el señor Gambino no era u