Dos reyes han sido robados.
Mientras tanto en Egipto, un muy furioso faraón, tenía a su hija y al príncipe de los vampiros sentados en la enorme sala de estar listo para regalarlos hasta la muerte.
La momia antigua, por supuesto que los había atrapado, y sabía lo que habían hecho. Los ojos ámbar de Marina, habían pasado a ser de tono dorado, el color que distinguía a la reina de los vampiros.
— ¡Es que no lo entiendo, dijiste claramente que no ibas a aceptar a Vladimir como tú alma gemela, pero ahora resulta que te